¿A qué nos referimos con “no juicio» en Mindfulness?

Silvia Martín Reflexiones Deja un comentario

Una de las definiciones más conocidas del Mindfulness es la del Dr. Jon Kabat-Zinn, que  dice así: El mindfulness es prestar atención, intencionadamente, en el momento presente, sin crear juicios.

Si nos tomamos esta definición de manera literal, probablemente nos encontraremos con ciertos conflictos y resistencias a la hora de experimentar el mindfulness, porque crear juicios es parte de la naturaleza de nuestra mente y, además, diría yo, una parte muy necesaria.

Si no creamos juicios, ¿cómo tomamos decisiones?

Pasamos gran parte de nuestro tiempo tomando decisiones, desde las más cotidianas y sencillas: qué comer, cómo moverme, con quién relacionarme, qué decir…, hasta las ocasionales y complejas: en qué ciudad vivir, qué trabajo realizar, cómo crear mi hogar….

– Crear un juicio es formarnos una opinión sobre una situación, sobre algo o alguien.

– Para formarnos una opinión necesitamos información.

– Y procesar información es la especialidad de nuestra mente, de nuestra mente consciente y, ¡no digamos ya!, de nuestra mente subconsciente.

Nuestra mente subconsciente es capaz de procesar 20 millones de estímulos por segundo y la mente consciente 40 estímulos por segundo* que, personalmente, hasta muchos me parecen.

¡No me extraña que la mente subconsciente esté considerada como uno de los procesadores de información más potentes que existen!

La mente subconsciente va a lo suyo, tanto, que no necesita que la mente consciente ni esté presente, ni supervise lo que hace. No hace otra cosa que recibir estímulos, procesar la información que contienen, ya sea con los programas que tiene de serie u otros que haya ido adquiriendo, y generar una respuesta.

La mente subconsciente va a lo suyo y es muy potente, sí, pero solo puede operar en el momento presente, en cambio, la mente consciente, aunque procese una barbaridad  menos de estímulos por segundo, sí que tiene la capacidad de operar en el presente, en el pasado y en el futuro.

Para tomar una decisión con nuestra mente consciente, no solo podemos recurrir a la información del presente, sino también a la contenida en nuestra memoria para, desde ahí, planificar un objetivo futuro, con la capacidad añadida de poder visualizar las posibles consecuencias de las acciones que planifiquemos y así, poder evaluar la decisión, hasta encontrar la que nos parezca más idónea.

¿Que qué tiene que ver todo esto que les estoy contando de la mente consciente y subconsciente con lo del “no juicio”?

¡ Allá voy !

La primera propuesta contenida en la definición de Jon Kabat-Zinn de Mindfulness es que prestemos atención intencionadamente en el momento presente, algo así como que hagamos un ejercicio de voluntad e invitemos a nuestra mente consciente a estar en el presente, que no esté inmersa en el pasado o en el futuro cuando una acción que está teniendo lugar en el aquí y ahora    requiere de su presencia.

La segunda propuesta es que lo hagamos sin crear juicios, y ahí puntualizo, la propuesta es que ejerzamos la voluntad de tomar distancia de los juicios que nuestra mente crea, sobre todo, de los que crea nuestra mente subconsciente, que son automáticos, aunque también de los creados por nuestra mente consciente.

Tomar distancia de los juicios para ampliar nuestro campo de visión.

La práctica continuada de tomar distancia de nuestros juicios mientras estamos presentes nos conduce a observarlos y nos permite, cada día:

soltar identificaciones que tengamos con ellos (tener un pensamiento racista no significa ser racista),

y    que estos tengan cada día menos fuerza y aparezcan menos en el campo mental (sobre todo los pensamientos rumiativos, en los que los juicios tiene un peso muy significativo).

Al ejercitar nuestra voluntad, de manera constante, en tomar distancia de los juicios,

ampliamos nuestro campo de visión y, consecuentemente,

accedemos a más información.

Recordemos que nuestra mente tiene altas capacidades de procesamiento de información.

Cuando somos adultos no solo somos responsables de los programas con los que opera en nuestra mente, sino de gran parte de la información que introducimos en ellos para que la procesen.

La práctica continuada del mindfulness nos ofrece la posibilidad de ser cada día más conscientes y así poder detectar si nuestros programas necesitan mantenimiento de cualquier tipo (prestar atención intencionadamente en el momento presente), y permitir el acceso (no crear juicios) a la información necesaria que nos conduzca a actuar más en coherencia con nuestro ser.

Claro que esta definición de mindfulness de Jon Kabat-Zinn es solo una definición que he utilizado para iluminar un aspecto de esta práctica que, a veces, puede resultar contradictoria y crear conflictos. Una definición que, difícilmente, puede abarcar lo que significa.

El mindfulness, como experiencia que es, tiene un significado y merece una definición propia para cada persona en cada momento.

Al fin y al cabo, es a lo que conduce su práctica, a mantener nuestra mente abierta a lo que es en el momento presente.

* La biología de la creencia, Bruce Lipton.

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